FLASHBACK 2:
Henaria Felipa estaba en el antiguo despacho de la Dra. di Forbole, en la central térmica de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Tulancia. Había buscado y buscado entre los papeles de la doctora, pero no había encontrado ninguna posible respuesta de donde se podría encontrar. Estaba empezando a sospechar que eran ciertos los rumores que corrían de que la doctora se había marcahado con todos sus ahorros y el elenco al completo de la película Sex In Neverland IV a una isla privada a crear un estado federal fundamentado en el sexo sin límites.
Pero en ese momento encontró una carta, en un sobre sin abrir. No era raro que su hermana recibiera correo y olvidara abrirlo. De hecho la propia Henaria había descubiero miles de cartas que lae mandó, cartas en las que le contaba primero como su imperio de moda había crecido y crecido hasta límites insospechados, cartas en las que le hablaba de sus modelitos, de sus coches, de las pasarelas y de los yates, y después cartas en las que le hablaba de como poco a poco había comenzado a echar de menos a los pollos y a trabajar juntas las dos sobre la reproducción aviar, como en los tiempos de antaño.
Se había ensimismado tanto, que se cayó de la silla. A veces Henaria Felipa se hacía demasiadas pajas mentales. Era la clásica chica que juraba conocer la nota que iba a sacar en cualquier exmane de la carrera, asegurando un suspenso, y luego sacaba una nota de calidad.
El caso es que allí, en el suelo, entre los trastos y el polvo, abrió aquella carta escrita por una tal Laura Elizabeth, y aunque la carta en ningún momento hablaba sobre el posible paradero de su hermana, si comprendió el motico de que la hubieran raptado. Henaria se puso su abrigo, pero cuando trató de salir, encontró a su ayudante Tessa en mitad de la puerta.
-Quita del medio Tessa, tenemos que ir cuanto antes a los estudios de TV, por fin lo comprendo todo.
Tessa sacó una pistola de su bolsillo y apuntó a Henaria, limitándose a decir:
-4 8 15 16 23...
-¿Pero te has vuelto loca?
-...42
viernes, 12 de marzo de 2010
jueves, 4 de marzo de 2010
Capítulo 2, 5ª temporada: maybe this time.
Justo en el momento en que la estación espacial se estrelló contra los estudios de televisión comenzó a llover. La explosión se oyó en toda Tulancia, y los estudios quedaron completamente destrozados.
El cielo estaba nublado, y la lluvia sofocó pronto el fuego, humedeciendo los escombros. Todas los ciudadanos pendientes del programa de Madi vieron como en sus televisores solo aparecía nieve. Muchos de ellos pensaron que su casa estaba poseida por los espíritus por ese motivo y se suicidaron en el acto.
Una mano comenzó a salir de entre los escombros.
FLASHBACK 1
Oscario Luis Alfredo estaba harto de tener que esperar, de pudrirse en la cárcel y ver como Elisa Antonia se hacía rica de plató en plató.
Durante su tiempo en prisión había trabajado duro en el taller de albañilería, y poco a poco habían ido respetándole. lo que nadie sabía es que en realidad tenía tatuadas en su espalad miles de instrucciones para hacer mejunjes art-atack, y que todo lo que había hecho en esa cárcel era en realidad de papel maché.
Por eso cuando los guardas descubrieron su celda vacía, lo primero que hicieron fue mirar del póster que tenía de Fillippiano Duresci (un actor italiano), pero se sorprendieron al no encontrar agujero alguno. Y es que finalmente Oscario abandonó su idea inicial de huir a través del papel maché y optó por uno de sus clásicos: esconderes dentro de un tapper gigante en el que su madre fingió haber traido osobuco (que nunca me ha quedado muy claro que es, pero suena muy grande)
Cuando salió de la cárcel en el famoso tapper, su madre se marchó en coche por petición del propio Oscario, y él tuvo que caminar solo por la carretera hasta Tulancia. A pesar de la pena que daba verle caminar por el arcen, y de que Tulancia estaba muy lejos, ningún coche paraba, hasta que finalmente una familia se apiadó de él, pensando que era un niño.
Les dijoq ue quería ir a los estudios de televisión directamente, donde se reencontraría con su hermano secreto, en un programa de máxima audiencia, y la familia le creyó, y así es como finalmente llegó a esos estudios malditos.
Una vez allí solo tenía que esconderse y esperar...
El cielo estaba nublado, y la lluvia sofocó pronto el fuego, humedeciendo los escombros. Todas los ciudadanos pendientes del programa de Madi vieron como en sus televisores solo aparecía nieve. Muchos de ellos pensaron que su casa estaba poseida por los espíritus por ese motivo y se suicidaron en el acto.
Una mano comenzó a salir de entre los escombros.
FLASHBACK 1
Oscario Luis Alfredo estaba harto de tener que esperar, de pudrirse en la cárcel y ver como Elisa Antonia se hacía rica de plató en plató.
Durante su tiempo en prisión había trabajado duro en el taller de albañilería, y poco a poco habían ido respetándole. lo que nadie sabía es que en realidad tenía tatuadas en su espalad miles de instrucciones para hacer mejunjes art-atack, y que todo lo que había hecho en esa cárcel era en realidad de papel maché.
Por eso cuando los guardas descubrieron su celda vacía, lo primero que hicieron fue mirar del póster que tenía de Fillippiano Duresci (un actor italiano), pero se sorprendieron al no encontrar agujero alguno. Y es que finalmente Oscario abandonó su idea inicial de huir a través del papel maché y optó por uno de sus clásicos: esconderes dentro de un tapper gigante en el que su madre fingió haber traido osobuco (que nunca me ha quedado muy claro que es, pero suena muy grande)
Cuando salió de la cárcel en el famoso tapper, su madre se marchó en coche por petición del propio Oscario, y él tuvo que caminar solo por la carretera hasta Tulancia. A pesar de la pena que daba verle caminar por el arcen, y de que Tulancia estaba muy lejos, ningún coche paraba, hasta que finalmente una familia se apiadó de él, pensando que era un niño.
Les dijoq ue quería ir a los estudios de televisión directamente, donde se reencontraría con su hermano secreto, en un programa de máxima audiencia, y la familia le creyó, y así es como finalmente llegó a esos estudios malditos.
Una vez allí solo tenía que esconderse y esperar...
jueves, 4 de febrero de 2010
Capítulo 1, 5ª Temporada: Borracha de Poder
La Dra. di Fórbole estaba allí, metida en la fuente, húmeda, con la camiseta mojada, observando atónita a aquella mujer desconocida. De pronto el cielo se iluminó y después estuvieron un rato pitándole los oidos. Se había producido una explosión a lo lejos, en el horizonte.
-¿Y quién es su hija, señora que para en seco para añadirle dramatismo a la conversación?- dijo la Dra.
-Querida Dra, me impresiona que usted no lo haya deducido ya...
-Perdone y disculpe: llevo varios meses atrapada en una nave espacial bajo los efectos de todo tipo de drogas, teniendo todo tipo de alucinaciones, la mayoría con erótico resultado, y acabo de caer de una altura sin fin. Creo que no estoy para pensar 8salvo en sexo)
-Doctora, si viene conmigo se lo explicaré.
Comenzaron a dar andar por las desiertas calles del pueblo, entre sus casas blancas. la Dra no sabía si había despertado o continuaba en un sueño, por que no entendía nada.
-Hace muchos años- comenzó la mujer- este pueblo estaba lleno de vida. Había muchas familias, mucha riqueza y por supuesto, lugares, muchos lugares. Yo era joven, guapa, lista y abogada. También era codiciosa, he de admitirlo. Tan codiciosa que un error me hizo abandonar el pueblo sin mirar atrás. Pero cuando menos me lo esperaba me quedé embarazada. y no de una, sino de 2 criaturas. Sin embargo, y como si de un maleficio se tratara, tuve que abandonarlas a su suerte, para que no las persiguiera la maldición que perseguía a su madre.
...Una de ellas cayó en manos de unos frailes, y en cuanto pudo empleó todo su tiempo en hacer buenas obras por el mundo, como voluntaria de todo tipo de ONGs.
...La otra cayó en manos de una poderosa familia, y se convirtió en una exitosa estudiante de veterinaria.
...Pero yo no podía soportar la separación de mis hijas durante más tiempo. tenían que saber que su madre las quería. y también que su madre tenía algoq ue les pertenecía por herencia. Así que en su cumpleaños quise comunicarme con ellas. con la primera me fue imposible, pues fui incapaz de descubrir su paradero. pero la segunda... supongo que ya sabe de quien estoy hablando. Era alumna suya en la facultad, en Tulancia: Elisa Antonia.
...Consegí comunicarme con ella de la manera más misteriosa posible, y guardó el secreto hasta el trágico día de su muerte. En ese momento supe que tenía que ponerme en comunicación con mi otra hija como fuera. Tardé meses en dar con ella, pero finalmente la encontré, en plena selva amazónica, y hasta allí llevé mi mensaje. Ahora tengo que conseguir reunirme con ella, pues la acecha un gran peligro, y no puedo permitir que la maldición se cumpla. Pero para eso necesito su ayuda ¿Está dispuesta a ayudarme, Dra.?
-Por supuesto, pero ¿no conocerá a algún hombre, mujer, animal, vegetal u objeto por aquí, no? Comprenda usted que llevo meses en dique seco y me acaba de soltar usted una chapa mortal.
-¿Y quién es su hija, señora que para en seco para añadirle dramatismo a la conversación?- dijo la Dra.
-Querida Dra, me impresiona que usted no lo haya deducido ya...
-Perdone y disculpe: llevo varios meses atrapada en una nave espacial bajo los efectos de todo tipo de drogas, teniendo todo tipo de alucinaciones, la mayoría con erótico resultado, y acabo de caer de una altura sin fin. Creo que no estoy para pensar 8salvo en sexo)
-Doctora, si viene conmigo se lo explicaré.
Comenzaron a dar andar por las desiertas calles del pueblo, entre sus casas blancas. la Dra no sabía si había despertado o continuaba en un sueño, por que no entendía nada.
-Hace muchos años- comenzó la mujer- este pueblo estaba lleno de vida. Había muchas familias, mucha riqueza y por supuesto, lugares, muchos lugares. Yo era joven, guapa, lista y abogada. También era codiciosa, he de admitirlo. Tan codiciosa que un error me hizo abandonar el pueblo sin mirar atrás. Pero cuando menos me lo esperaba me quedé embarazada. y no de una, sino de 2 criaturas. Sin embargo, y como si de un maleficio se tratara, tuve que abandonarlas a su suerte, para que no las persiguiera la maldición que perseguía a su madre.
...Una de ellas cayó en manos de unos frailes, y en cuanto pudo empleó todo su tiempo en hacer buenas obras por el mundo, como voluntaria de todo tipo de ONGs.
...La otra cayó en manos de una poderosa familia, y se convirtió en una exitosa estudiante de veterinaria.
...Pero yo no podía soportar la separación de mis hijas durante más tiempo. tenían que saber que su madre las quería. y también que su madre tenía algoq ue les pertenecía por herencia. Así que en su cumpleaños quise comunicarme con ellas. con la primera me fue imposible, pues fui incapaz de descubrir su paradero. pero la segunda... supongo que ya sabe de quien estoy hablando. Era alumna suya en la facultad, en Tulancia: Elisa Antonia.
...Consegí comunicarme con ella de la manera más misteriosa posible, y guardó el secreto hasta el trágico día de su muerte. En ese momento supe que tenía que ponerme en comunicación con mi otra hija como fuera. Tardé meses en dar con ella, pero finalmente la encontré, en plena selva amazónica, y hasta allí llevé mi mensaje. Ahora tengo que conseguir reunirme con ella, pues la acecha un gran peligro, y no puedo permitir que la maldición se cumpla. Pero para eso necesito su ayuda ¿Está dispuesta a ayudarme, Dra.?
-Por supuesto, pero ¿no conocerá a algún hombre, mujer, animal, vegetal u objeto por aquí, no? Comprenda usted que llevo meses en dique seco y me acaba de soltar usted una chapa mortal.
lunes, 11 de enero de 2010
Capítulo especial parón navideño: Brivido, Brividi, Bu.
Salía con mi coche del hospital. Durante la guardia había escrito el último capítulo de Brivido di Amore antes del parón navideño. Durante la noche había caido una de las mayores nevadas en la ciudad. la mayoría de las carreteras estaban cortadas. Pero eso no iba a impedir que yo cumpliera mis planes: llegar hasta Factory y arramplar con todo. Pero como de costumbre cuando voy hacia ese lugar (y en general a cualquiera) me perdí.
Cada vez entraba en carreteras más y más pequeñas, y ya no sabía en que dirección iba, hasta que al fin perdí el control de mi coche, que derrapó y se salió de la carretera. Es lo último que recuerdo antes de despertarme en la cabaña, con un chocolate caliente al lado.
¿Dónde estaba? ¿Qué era ese lugar? ¿Por qué las ancas de rana están en la sección de cerdo? No lo supe hasta que de pronto se abrió la puerta, entró una rafaga de nieve y tras ella una serie de muchachas atemporales, todas ellas muy abrigadas, pero con un signo distintivo característico: una carpeta pechil entre sus brazos.
¿Quiénes eran? me tenían idealizado, me daban todo tipo de cuidados y comestibles de todo tipo y color. Pero algo era extraño y olía a rancio. ¿A qué venía todo eso? No tardé mucho en descubrirlo.
De pronto aparecieron con un ordenador portátil recién comprado y me lo pusieron encima. Querían que siguiera escribiendo Brivido di Amore sin parar, para siempre jamás, todos los días, y que al fin volviera su ídolo de juventud: la Doctora di Forbole.
Yo les expliqué por activa y por pasiva que solo podía volver a escribir Brivido a partir de finales de febrero, pero esos solo las encolerizó más, e hizo que se salieran de sus casillas por el mero hecho de pensar que no iban a tener noticias de su doctora en meses.
Así que pusieron cara de odio: me conocían demasiado bien y sabían como vengarse de mi. Me sedaron, y caí en un sueño profundo en el que vi a Vittorino della Constanza y carmellina Isplota Misplo bailando Single Ladies vestidos de Drag Queen.
Cuando desperté ya no estaba en la cabaña. ¿Había sido todo un sueño? ¿Una mala pasada de mi mente? Pero un momento, ahora estaba... en la habitación de un hospital... de un hospital conocido... ¡¡¡del hospital donde trabajo!!!! ¡¡¡Donde hago guardias!!!! ¡¡¡Donde habito!!! Ahora empezaba la verdadera pesadilla.
jueves, 17 de diciembre de 2009
Capítulo 9, temporada 4: Algo se Acerca
En los estudios de El Programa de Madi la espectación era absoluta. Todos los estudiantes de la facultad de veterinaria de Tulancia se agolpaban a las puertas con la esperanza de formar parte de la historia. Ese día la invitada al programa no era otra que la vuelta de entre los muertos Elisa Antonia.
Madison Brenda estaba nerviosa. El programa se retransmitiría a nivel mundial a través del satélite. Se podía convertir en el programa más visto de la historia, y era su programa. Los minutos de publicidad previos al inicio del programa parecían horas. Pero por fin llegó el momento.
-Hola buenas noches. Soy Madison Brenda y esta noche estoy aquí con ustedes para presentarles el programa más apoteósico de Hablando con Madi.
A las puertas de los esdtudios aparcó una limusina. De ella salió María Ángela Matachanning. Estaba dispuesta a finalizar la emisión como fuera. Ese programa estaba haciendoq ue sus estudiantes se descontrolaran, que volvieran a ser los mismos, que huyeran en todas direcciones. Venía con una orden del juez para la cancelación absoluta.
Mientras tanto las carpeteras y tetitas húmedas se encontraban en la zona de control de los estudios. Habían secuestrado al personal, les tenían atados a las sillas, y podían ver en los monitores todos los programas. Aunque algunas de ellas estaban despistadas buscando el capítulo de Love Thrill en el que se descubría al fin si Beyoncé Knowles moría, la mayoría estaban concentradas en encontrar la manera de hacer aterrizar la estación espacial H.U.L.L.U.M. Y fue entonces cuando encontró el interruptor que haría bajar la nave.
De pronto apareció Henaria Felipa, con cara de circunstancia. Le tenían bastante respeto, pues al fin y al cabo era la hermana de su ídolo:
-No lo hagais chicas- dijo.
Y tras ella, apuntándola con una pistola, apareció Tessa Mati, su misteriosa ayudante.
-Sí, me habeis descubierto- dijo Tessa- yo fui la que organizó el secuestro de vuestra querida doctora. Los números me lo dijeron.
La verdad es que se quedaron bastante atónitas, ninguna esperaba esa respuesta. Pero entonces alguien atestó un golpe en la nuca a Tessa y se desplomó en el suelo. De entre las sombras, con una porra en la mano, surgió Evaccia Moirina. Estaba magullada, con la ropa destrozada, el pelo alborotado y llena de grasa.
-A mi nadie me tira por un barranco- dijo- Vamos a bajar esa nave.
Las puertas del programa de Madi se abrieron ese día para la supuesta Elisa Antonia. Con un vestido de noche de impacto, consiguió que todods, fuera y dentro del plató, se quedaran con la boca abierta. El mundo entero tenía los ojos puestos solo en ella. Y en ese momento las luces se apagaron y la conexión se cortó. Una mano la cogió por el brazo y la arrastro por los pasillos hasta un cuarto de la limpieza. Todo estaba oscuro. Pero entonces, su misterioso captor encendió un mechero, y ante ella apareció Oscario Luis Alfredo:
-Esta vez no escaparás.
Tetitas Húmedas era la que había pulsado el interruptor. Toda la energía de los estudios había sido derivada a la base espacial H.U.L.L.U.M., y ahora todo estba a oscuras salvo por algunos pilotos de emergencia y un monitor. De pronto una alarma empezó a sonar y comenzaon a encenderse muchas luces rojas. En el monitor apareció un mensaje de peligro: la estación espacial estaba fuera de control y se dirigía a toda velocidad hacia los estudios de grabación.
-----------------------------------------------------
La Dra. di Fórbole estaba buscando la forma de escapar de aquella nave. A pesar de que le gustaba su color blanco lechoso y que le había encontrado su punto a la ingravidez, la verdad es que necesitaba contacto físico humano. Fue entonces cuando la estación comenzó a moverse a toda velocidad. La Dra tenía demasiados quehaceres, pero por fin logró abrir una escotilla. Era demasiado tarde para andar con rodeos, así que saltó.
La caida fue desde una altura considerable, pero por suerte ya estaba dntrod e la atmósfera. Todo apuntaba a que la Dra. di Fórbole moriría aplastada contra el suelo, cualquier ley física lo hubiera corroborado. pero cayó sobre el agua poco profunda de una fuente y, misteriosamente, se salvó. Se encontraba en un lugar desconocido para ella, algo que parecía un pueblo abandonado, o al menos sin mucha vida. De pronto, una mujer ya entrada en años, se acercó a ella y dijo:
-La Dra di Fórbole, supongo.
-Sí, a sus pechos, pero ¿cómo lo sabe?
-Podría decirse que he tenido un presentimiento
-¿Y usted quien es? ¿Nos conocemos?
-Digamos que usted conocía a mi hija... bueno, al menos a una de las dos.
CONTINUARÁ
martes, 15 de diciembre de 2009
Capítulo 8, cuarta temporada: Una Estrella Brillará
Evaccia Moirina se acercó al ventanal de su casa y miró al cielo nocturno, a las estrellas. Evaccia no lo sabía, pero las carpeteras tenían razón. Y sin darse cuenta estaba mirando al único lugar de su compañía que no había visitado.
Sus ojos se abrieron de para en par cuando cayó en la cuenta: allí, a lo lejos, entre las estrellas, se encontraba la base espacial H.U.L.L.U.M. ¿Y si esas chicas tenían razón? ¿Y si no eran las típicas fans enfermizas que ponen el grito en el cielo cuando suspenden el clásico capítulo de su serie favorita una semana? ¿Y si realmente en su empresa estaba pasando algo a sus espaldas?
Evaccia tenía un sexto sentido, y presintió que realmente algo estaba ocurriendo. Corriendo se puso su abrigo y salió en su coche descapotable en mitad de la noche hacia la sede de su canal de televisión. Iba a toda velocidad, pero aún así se dio cuenta de que la estaban siguiendo. Pisó el acelerador a fondo, y el coche que la seguía aceleró. A velocidad trepidante por las intrincadas curvas de las solitarias carreteras del bosque de Tulancia, finalmente Evaccia perdió el control de su auto, a punto de atropellar a un pollo que cruzaba la carretera, y cayó por un barranco.
Henaria Felipa paró su coche justo antes de caer también por la curva. Miró al fondo del barranco y allí estaba el coche de Evaccia. Impactada por lo que había hecho, se llevó las manos a la cabeza, montó en su choche y huyó, mientras dejaba atrás una gigantesca explosión formada por el coche destruido.
Pero no todo acababa ahí. En los oscuros pasillos de los estudios del canal de televisión de Evaccia Moirina brillaban unas linternas. Unsa linternas que portaban unas misteriosas figuras vestidas de negro, pero inconfundibles todas ellas por llevar una carpeta en su pecho.
jueves, 26 de noviembre de 2009
Capítulo 7, cuarta temporada: ¡¡¡Está aquí!!!
Eloisa Tania acababa de despedir a Rodolfo Maher en el aeropuerto. ni siquiera a ella le había dicho donde iba, quería emprender una nueva vida sin excusas.
Ahora estaba sola. El único que conocía su secreto era él. Solo tenía a Manu Pucu, un indio aborigen del Amazonas que había venido con ella para conocer mundo. Pero solo sabía hablar en el idioma Sou-Fa. Conclusión: no se enteraba ni del nodo.
Eloisa Antonia tenía todo un plan para vengar la muerte de su hermana y descubrir su secreto familiar.
Esa noche en Tulancia había un concierto al que asistiría la creme de la creme de la sociedad tulanciera y también muchos de los estudiantes de la facultad de veterinaria. Era el concierto benéfico de Madison Brenda paa recaudar fondos para la investigación de la muerte de Tracy.
Todo el mundo estaba allí, la sala estaba repleta, todo el mundo con sus mejores galas. Gran algarabía, murmullos, diversión, risas, juegos... Había una tremenda espectación, todo el mundo quería escuchar al fin a Madison Brenda en directo.
Pero en el momento en que Madison salió al escenario, entró por la puerta una verdadera aparición: era Elisa Antonia.
Hubo un silencio espectral, la banda, que había comenzado a tocar los primeros acordes de la canción, paró, y todos se giraron para ver lo que creían era un fantasma.
-Si, soy yo, Elisa Antonia- dijo- y voy a vengarme de todos los que trataron matarme.
No se sabe si por el shok o en homenaje a la aparecida, pero hubo varios desmayos entre el público, incluida Laura Elizabeth que cayó encima de un foco dl escenario.
El concierto se estaba retransmitiendo por televisión. Desde la prisión de máxima seguridad Tulancia 3 los presos lo seguían con expectación. pero entre todos uno de ellos tenía fija la mirada en la pantalla y un cuchillo en la mano, con el que poco a poco, y casi de manera inconsciente, había grabado en la mesa:
ESTA VEZ ACABARÉ CONTIGO, ELISA ANTONIA
miércoles, 18 de noviembre de 2009
Capítulo 6, cuarta temporada: mis deudas pagué.
Laura Elizabeth Moira era la encargada de vestuarios del programa "Hablando con Madi". Era amiga personal de Madison Brenda y había venido desde Hollywood solo para encargarse de sus vestidos, dejando atrás su trabajo como "shop assistant" para Jennifer Aniston en "Love Thrill".
Laura Elisabeth era una profesional con grandes ideas, a menudo se le ocurrian programas excepcionalmente originales, pero era boicoteada: su destino era realizar vestidos. Tricotar era su fin. Su gran error: jamás hizo un powerpoint de impacto. Pero mejoraría.
En su contrato había especificado una cláusula en la cual recibiría una casa de lujo en la zona de Tri Canti, a las afueras de Tulancia, un paraje tranquilo donde también vivían algunos de los estudiantes de la universidad. A ella se había mudado con su marido Giovannini Lorenzo MBV, un ojeador de nuevos talentos.
En realidad Laura Elizabeth tenía un pasado oscuro del que venía huyendo. Por eso, esa noche, antes de dormirse tuvo... EL CLÁSICO FLASHBACK.
2 AÑOS ANTES:
Laura se encontraba en su casa de LA, acabando su último vestido para Beyonce Knowles. Estaba clavando los últimos alfileres en el traje, ya puesto en el maniquí, cuando sonó el timbre.
Laura bajó las escaleras de su casa y abrió la puerta. Ante sus ojos se encontraba una muchacha más bien bajita, de aspecto corriente.
-Hola, soy Tracy- dijo- y necesito tu ayuda para triunfar.
Laura estaba demasiado ocupada. le acababan de encargar realizar todo el vestuario de una nueva serie que estaba a puntod e comenzar, "Love Thrill", y no tenía tiempo de hacer caso a futuras aspirantes, asíq ue, aunque no era su estilo, le cerró la puerta en las narices.
Continuó acabando el vestido, y absorta en su trabajo, no se dió cuenta hasta pasado un rato que Tracy estaba detrás de ella. Cuando advirtió su presencia dió un respingo.
-¿Qué haces aquí? ¿Cómo has entrado?- grito Laura- me has dejado... sin aliento.
-Lo se, si pudiera volver hacia atrás... pero no puedo, necesito tu ayuda, tienes que hacerme un vestido.
-Vete de mi casa o llamaré a la policía.
-No me marcharé sinq ue e prometas que me vas a hacer el vestido. tendrás que obligarme.
-La has cagao- dijo Laura.
Y comenzó a empujar a la muchacha, por el pasillo. Sin embargo, cuando llegaron al borde de la escalera. Tracy comenzó a forcejear. En una lucha sin par (y sin fin) Tracy finalmente perdió el equilibrio y rodó escaleras abajo. Laura se tapó la boca con las manos. Tracy yacía inconsciente al final de la escalera ¿Estaría muerta? Si era así, su carrera como estilista había terminado. Tenía que deshacerse del cuerpo, no había otra opción.
Y así lo hizo. Cogió a Tracy y le puso el vestido que estaba haciendo para Beyoncé (esto lo hizo porque le dio el punto) y la montó en el primer autobús que pasaba, simulando que era su clásica amiga borracha durmiendo la mona. Dicho autobús iba a Baltimore.
FIN DEL FLASHBACK
Cuando Laura leyó en los periódicos el misterioso caso de la muchacha muerta en Tulancia, reconoció horrorizada la cara de Tracy en als fotos ¿Cómo era posible? ¿Acaso no se había asegurado bien de que murió? ¿Porqué había viajado Tracy hasta Tulancia? Eran misterios que tenía que resolver, y que mejor oportunidad que la que le brindaba el destino: la de ser la inocente encargada d vestuario del programa de Madi.
Así que, en su cama, Laura Elizabeth cerró los ojos y antes de dormirse dijo:
¡¡¡¡¡¡¡AUUUUUUUUUUUAAAAAAAA!!!!!!!!!!!
jueves, 12 de noviembre de 2009
Capítulo 5, cuarta temporada: cuando el destino nos alcance.
Como productora del programa de más éxito de la televisión del momento Evaccia Moirina estaba totalmente excitada. El último programa de "Hablando con Madi" en el que Leyre Cristina había desvelado que estaba embarazada de Rodolfo Maher habí sido todo un éxito de audiencia.
Se encontraba en uno de los edificios de rascacielos recién construidos al lado de la facultad, donde tenía su residencia en el piso 69. Allí descansaba tranquila, en su sofá, contando fajos y fajos de billetes sin fin. De pronto su mayordomo la anunció que había una serie de chicas esperando en la puerta para hablar con ella. La verdad es que pasaba de hablar con la plebe, pero la situación le hizo gracia y las dejó pasar.
De pronto en su salón apareció un grupo de adolescentes (o en su defecto mujeres muy bien conservadas) todas ellas con una característica común: una carpeta que abrazaban a su propio pecho.
-¿Qué quereis? Está a punto de empezar Love Thrill y no me lo quiero perder. Hoy es el día del personaje especial elegido por el público y yo he votado por Marisa Tomei.
-Misis Moirina, venimos a pedirle ayuda, estamos tratando de resolver el caso de la desaparición de la Dra. di Forbole- dijo la carpetera #1.
-Eso es algo que no teneis que hablar conmigo, si quereis ayuda deberíais hablar con Madi y acudir a su programa a contar vuestra experiencia.
-No, no lo entiende- contestó la carpetera #2- creemos que la desparición de la Dra. di Forbole tiene algo que ver con su compañía.
-¿Con mi compañía? ¡Qué estupidez!
-Tenemos sospechas de que alguien de su compañía raptó a la doctora- dijo carpetera #3.
-¿Me estais acusando?
-¡No, a usted no!- se apresuró a decir la carpetera #5- creemos que ha sido alguien de su compañía, pero no sabemos quién ni porque.
-¡Basta de tonterías! Conozco cada rincón de mi compañía a dedillo, desde el plató de cada programa hasta el cuarto de la limpieza de Caritas, y la Dra. di Forbole no está escondida en ninguno de esos lugares. Ahora marchaos de aquí, no estoy dispuesta a que se viertan acusaciones sobre mi compañía en mi propia casa.
Y expulsó a las carpeteras, no sin antes rociarlas con un puñado de sal.
Evaccia Moirina se acercó al ventanal de su casa y miró al cielo nocturno, a las estrellas. Evaccia no lo sabía, pero las carpeteras tenían razón. Y sin darse cuenta estaba mirando al único lugar de su compañía que no había visitado.
ESTACIÓN ESPACIAL SATÉLITE H.U.L.L.U.M
En el año 2006 la productora de Evaccia Moirina había lanzado al espacio un complejo satélite con el que poder emitir sus programas a todo lugar del mundo. No solo era un satélite, sino también una estación espacial que podía acoger hasta a 20 personas, con la idea de realizar un futuro pseudo gran hermnano estratosférico.
Dos astronautas contratados se encontraban siempre en la estación, pero había alguien más.
Flotando, sin gravedad, sedada permanentemente, se encontraba la Dra. di Forbole, en una sala especial. En su estado crepuscular tenía todo tipo de sueños y delirios, algunos de ellos premonitorios. Soñaba que estaba capturada, en una celda, en una cama altísima. Soñaba con bodas falsas, con pelos fosforescentes, con fiestas de Halloween, con abrigos de piel que la perseguían.
Pero los captores no sabían es que muchas vece, mientras ellos dormían, la doctora despertaba, y en un estado semiconfusional se dirigía hacia los ordenadores de a bordo y contestaba las cartas que sus fans enviaban a su consultorio.
La última noche la Doctora di Forbole tuvo un sueño premonitorio más: había viajado, viajado en el tiempo a un futuro lejano, donde todo había cambiado, su facultad querida estaba en ruinas y las torres de rascacielos se habían multiplicado. En ese sueño maldito vio como un muchacho y una anciana se acercaban a ella, en mitad del descampado que antes había sido el parking de la facultad.
La anciana le resultaba familiar. Su pelo era gris y estaba llena de arrugas, pero sin duda era ella: Zhenia Julieta. Y el muchacho era inconfundible: pantalones de Bob Esponja, cara de niña perdida... Era Vitorino della Constanza. Vitorino puso voz de supemisterioso y dijo:
-Docotora di Forbole, no todo es lo que parece....
Y en ese momento la Doctora di Forbole abrió por fin los ojos, despierta completamente de su sueño interminable, y vió que estaba flotando, en esa nave espacial, y que volvía a ser ella, y dijo:
-¡Hay que joderse!
jueves, 5 de noviembre de 2009
Capítulo 4, cuarta temporada: Hablando con Madi
Todos los estudiantes de la Facultad de Veterinaria de Tulancia, al llegar las cuatro, marchaban corriendo a sus respectivos cuartos o a los salones comunitarios de la residencia de estudiantes para ver un mismo programa: "Hablando con Madi".
Madison Brenda Brandon Kelly Dona Square Garden era una famosa periodista y cantante estadounidense, forjada en todo tipo de talk-shows de su pais. Había viajado hasta Tulancia con un contrato blindado con la televisión local atraida por un morboso misterio: el de la muerte de Tracy.
Había decidido que ella iba a resolverlo, así que después de la sección de "la tercera edad busca amor" y el resumen diario de "Love Thrill", siempre tenía un espacio de testimonios de alguno de los protagonistas del misterioso caso que desde hace meses sacudía la ciudad de Tulancia.
Ese día la invitada era Leyre Cristina Lerele Lirolai Sorondongo, antigua enfermera de la facultad, que había sido despedida cuando Maria Angela Matachaning tomó las riendas de la dirección de la facultad. Leyre Cristina había sido despedida por conducta inmoral, pues al parecer se rumoreaba que se había liado con todo estudiante que pasaba por la enfermería, sin excepción. Ella lo negaba.
Leyre Cristina se había vestido de manera muy recatada, sin los escotes que acostumbraba a llevar, y lloraba desconsoladamente.
-¿Que ocurre?- preguntó Madi
-Madi, es demasiado fuerte, no se como contarlo...
-No hay problema, porque yo estoy aquí- contestó Madi
-No se como decirlo, Madi... ¡Estoy embarazada!
Todo el público en el plató soltó un gran "oooooohhhhh" y todos en la facultad de Tulancia se estremecieron y se miraron los unos a los otros, porque el hijo podía ser de cualquiera.
-¿Y sabes queién es el padre?- preguntó Madi
-Bueno, lo cierto es que he hecho todo tipo de pruebas de paternidad, y si... lo se.
-¡Bueno, dilo, di quién es!
-Está bien, el padre es... ¡¡¡¡¡RODOLFO MAHER!!!!!
Todo el planeta Tierra se estremeció. Todo a excepción de Rodolfo Maher que, ajeno a toda la polémica, se encontraba dentro de un avión, con rumbo desconocido, y sin fecha clara d vuelta a Tulancia.
domingo, 25 de octubre de 2009
Especial Haloween 1: El Monte de las Vipadas
31 de Octubre de 2008
Carmellina Isplota Misplo y Vitorino della Constanza estaban tranquilamente recogiendo en Il Gratisso. Ya habían cerrado, tas el especial de Halloween de "El Quirófano" que interpretó en directo Alberto Gino.
Salieron, echaron el cierre, y juntos fueron cruzando el parque que separaba Il Gratisso de la facultad, donde residían en el colegio mayor. Vitorino apremió a Carmellina:
-Vamos, zorraputa, que no se nos haga de noche en este parque maldito.
-¿De qué vas Vitorino? ¿Cuántas veces hemos cruzado este parque de noche y nada nos ha pasado?
-Muchas, miles quizá, pero hoy es la Noche de Todos los Santos y...
-¿Y? Si, iremos a casa de Maddison Brenda Brandon Kelly Dona Stacey Square Garden y nos pondremos pedal.
-Bueno, si, aparte. Pero cuenta la leyenda que esta noche, en el monte que hay en este parque, se despiertan miles de ánimas de todo tipo. Hace cientos de años se libró aquí una batalla que...
-¡Eh! ¡Eh! ¿Qué invento es esto? Me niego a aprender historia. ¡Me niego! Vitoorino, claramente te afecta la falta de alcohol. Estoy de acuerdo: vamos rápido y así llegaremos cuanto antes a la fiesta.
-¡All the single ladies!- dijo Vitorino, y se puso a bailar olvidando todo lo sucedido.
Una vez en la fiesta todo transcurrió con normalidad: Vippaseos, picos, juegos del hielo, lugares lejanos, aventuras, hechizos mágicos, un príncipe disfrazado... Carmellina y Vitorino no paraban de bailar Single Ladies, sonará o no. De pronto Carmellina puso cara de susto.
-¿Que ocurre?- preguntó Vitorino
-Vitorino, me vas a matar, pero creo que he perdido a mono.
NOTA: mono era el peluche preferido de Vitorino. Lo trataba como a un ser humano (otra vez)
-¡Noooooo!- gritó Vitorino- ¿Y donde lo has perdido?
-Pues en el parque... ¡de al ladod e la facultad!
Vitorino se puso serio, fue un momento al water, hizo caca, y al volver dijo:
-Tranquila, lo encontraré- y se marchó cabizbajo.
A las 5:00 de la mañana Carmellina huyó para su cuarto en la residencia, el que compartía con Vitorino. Seguramente lo encontraría allí, tumbado en la cama, abrazado a mono. Pero cuando llegó nadie había, así que se durmió.
Al rato despertó. Pero aún no estaba Vitorino. Una ráfaga de viento gélido atravesó la habitación. Carmellina podía oir perfectamente los crujidos del suelo. Y si: se hacía caquitas.
-Tanquila, Carmellina, nada pasa, es todo sugestión.
La ventana temblaba con el aire. Podía oir hasta el sonido del reloj de pared. Y agudizó su oido hasta que creyó oir las suaves pisadas de unos pies descalzos al otro lado de la puerta.
-¿quién anda ahí? ¿Vitorino, eres tú?
Pero nadie respondió.
Entonces, cuando ya no sabía si se estaba volviendo loca, sintió como si la puerta empezara a abrirse, muy lentamente. Y los pasos se volvieron más claros. O eso creía. Y se acercaban lentamente a la cama. Envuelta entre sábana y mantas, notó como su corazón latía y latía, hasta que de puro miedo se desmayó.
Cuando despertó ya era muy de mañana. Salió de entre sábanas y mantas, abrió la ventana, y respiró el aire y oyó los sonidos de la calle. La noche había pasado.
Pero cuando se dió la vuelta, quedó congelada: encima de la mesa camilla estaba, nada más y nada menos que mono.
Cuando sus compañeros acudieron a avisarla de que Vitorino había sido hayado muerto, en el parque, despeñado probablemente mientras bailoteaba en la oscuridad, la encontraron agarrada a una botella, la mirada perdida, los labios secos, la cara pálida, muerta, muerta de horror.
Un miembro del grupo de teatro de la facultad que se perdió por el parque una Noche de Todos los Santos, contó, agonizante, cuando le encontraron, que vió el fantasma de una chica atormentada, gritando el nombre de Vitorino, mientras era perseguida por los espectros de tres muchachas solteras vestidas con un bañador negro.
Carmellina Isplota Misplo y Vitorino della Constanza estaban tranquilamente recogiendo en Il Gratisso. Ya habían cerrado, tas el especial de Halloween de "El Quirófano" que interpretó en directo Alberto Gino.
Salieron, echaron el cierre, y juntos fueron cruzando el parque que separaba Il Gratisso de la facultad, donde residían en el colegio mayor. Vitorino apremió a Carmellina:
-Vamos, zorraputa, que no se nos haga de noche en este parque maldito.
-¿De qué vas Vitorino? ¿Cuántas veces hemos cruzado este parque de noche y nada nos ha pasado?
-Muchas, miles quizá, pero hoy es la Noche de Todos los Santos y...
-¿Y? Si, iremos a casa de Maddison Brenda Brandon Kelly Dona Stacey Square Garden y nos pondremos pedal.
-Bueno, si, aparte. Pero cuenta la leyenda que esta noche, en el monte que hay en este parque, se despiertan miles de ánimas de todo tipo. Hace cientos de años se libró aquí una batalla que...
-¡Eh! ¡Eh! ¿Qué invento es esto? Me niego a aprender historia. ¡Me niego! Vitoorino, claramente te afecta la falta de alcohol. Estoy de acuerdo: vamos rápido y así llegaremos cuanto antes a la fiesta.
-¡All the single ladies!- dijo Vitorino, y se puso a bailar olvidando todo lo sucedido.
Una vez en la fiesta todo transcurrió con normalidad: Vippaseos, picos, juegos del hielo, lugares lejanos, aventuras, hechizos mágicos, un príncipe disfrazado... Carmellina y Vitorino no paraban de bailar Single Ladies, sonará o no. De pronto Carmellina puso cara de susto.
-¿Que ocurre?- preguntó Vitorino
-Vitorino, me vas a matar, pero creo que he perdido a mono.
NOTA: mono era el peluche preferido de Vitorino. Lo trataba como a un ser humano (otra vez)
-¡Noooooo!- gritó Vitorino- ¿Y donde lo has perdido?
-Pues en el parque... ¡de al ladod e la facultad!
Vitorino se puso serio, fue un momento al water, hizo caca, y al volver dijo:
-Tranquila, lo encontraré- y se marchó cabizbajo.
A las 5:00 de la mañana Carmellina huyó para su cuarto en la residencia, el que compartía con Vitorino. Seguramente lo encontraría allí, tumbado en la cama, abrazado a mono. Pero cuando llegó nadie había, así que se durmió.
Al rato despertó. Pero aún no estaba Vitorino. Una ráfaga de viento gélido atravesó la habitación. Carmellina podía oir perfectamente los crujidos del suelo. Y si: se hacía caquitas.
-Tanquila, Carmellina, nada pasa, es todo sugestión.
La ventana temblaba con el aire. Podía oir hasta el sonido del reloj de pared. Y agudizó su oido hasta que creyó oir las suaves pisadas de unos pies descalzos al otro lado de la puerta.
-¿quién anda ahí? ¿Vitorino, eres tú?
Pero nadie respondió.
Entonces, cuando ya no sabía si se estaba volviendo loca, sintió como si la puerta empezara a abrirse, muy lentamente. Y los pasos se volvieron más claros. O eso creía. Y se acercaban lentamente a la cama. Envuelta entre sábana y mantas, notó como su corazón latía y latía, hasta que de puro miedo se desmayó.
Cuando despertó ya era muy de mañana. Salió de entre sábanas y mantas, abrió la ventana, y respiró el aire y oyó los sonidos de la calle. La noche había pasado.
Pero cuando se dió la vuelta, quedó congelada: encima de la mesa camilla estaba, nada más y nada menos que mono.
Cuando sus compañeros acudieron a avisarla de que Vitorino había sido hayado muerto, en el parque, despeñado probablemente mientras bailoteaba en la oscuridad, la encontraron agarrada a una botella, la mirada perdida, los labios secos, la cara pálida, muerta, muerta de horror.
Un miembro del grupo de teatro de la facultad que se perdió por el parque una Noche de Todos los Santos, contó, agonizante, cuando le encontraron, que vió el fantasma de una chica atormentada, gritando el nombre de Vitorino, mientras era perseguida por los espectros de tres muchachas solteras vestidas con un bañador negro.
martes, 20 de octubre de 2009
Capítulo 3, cuarta temporada: frente de liberación carpetil
Érase una vez en una ciudad lejana una joven muchacha que estudiaba en una facultad de veterinaria. A pesar de tener todo lo que podía desear la muchacha era egoista, déspota y consentida. Pero un día de primavera llegó a la facultad una sangriada. Y le ofreció un simple mini de sangría a cambio de que disfrutara de la vida. Descontrolada por el efecto del alcohol la muchacha continuó bebiendo sin fin y decidió subir un montículo. Sus amigas le intentaron avisar de que no se dejara llevar por las apariencias porque el veraddero chuzo llega cuando menos te lo esperas. Y cuando volvió a beber su cerebelo seconvirtió en un órgano inútil, dando paso a una ataxia total. La muchacha trató de mantener el equilibrio, pero ya era demasiado tarde, pues en su hígado solo había alcohol. Y como resultado se tambaleó y cayó encima de los minis, convirtiéndose en tetitas húmedas y transformando en carpeteras a todas sus amigas. Avergonzada por su situación, fingió que nada había ocurrido, y juntas convirtieron su ira en fanatismo hacia la Dra di Forbole y forraron sus carpertas con fotos suyas. La Dra di Forbole era en realidad una experta en sexo, que permanecería secuestrada hasta que alguien la encontrara. Si eran capaces de descubrir donde estaba cautiva la doctora antes de que se volviera casta volverían a ser populares, si no, permanecerían condenadas al anonimato húmedo para siempre. Al pasar los cuatrimestres tetitas húmedas comenzó a impacientarse y perdió toda esperanza pues ¿Quién iba a ser capaz de encontrar a la Dra. di Forbole?
lunes, 12 de octubre de 2009
Capítulo 2, cuarta temporada: de postín.
Una limusina hiperlarga llegó a la facultad de veterinaria. Nadie jamás había visto tanto lujo. Ante el revuelo de los estudiantes Maria Ángela Matachaning decidió salir a ver que ocurría. Al ver la limusina, los ojos le hicieron chiribitas: ¿podía haber alguien más rico que ella? Así que decidió acercarse al lugar.
Se abrió la puerta, y de la puerta salió una pierna, con un pie con un zapato de tacón que tenía pinta de ser caro. Y a esa pierna, a ese pie y a ese zapato le siguió una mujer toda ella vestida con ropa cara y con unas gafas de sol gigantescas en las que toda la facultad se reflejaba. A esa mujer le siguió otra con miles de notas entre sus manos y una calculadora.
Angela María se acercó, y solo le dio tiempo a decir: ¿con quien tengo el placer...? Cuando la mujer se puso a hablar, sin apenas reparar en ella.
-Soy la nueva profesora de fisiología aviar. Vengo a sustituir a la Dra. di Forbole.
-¿Pero quién es usted?- preguntó, incrédula, Maria Ángela
-Soy la Dra. di Forbole. Henaria Felipa di Forbole.
Maria Ángela no recordaba siquiera haberla contratado. Lo cierto es que llevaba un tiempo buscando una sustituta que diera la talla. Quien sabe si entre tantos papeles no habría firmado alguno sin reparar en lo que hacía.
-Y usted... ¿es doctora?- acostumbrada a la otra Dra. di Forbole no daba crédito a que esta fuera del mismo gremio.
-Que no le engañe mi atuendo- contestó Henaria Felipa- pues no hay mayor verdad, la belleza está en el interior. Esta de aquí es mi ayudante, Tessa Matti. Por favor, si fuera tan amable de guiarnos a mi despacho...
Maria Ángela se había quedado de piedra, pero mejor reiría el último. Cuando viera el cuchitril de la Dra. di Forbole, lleno de frascos de pollos, esa lo iba a flipar.
Sin embargo, cuando abrieron la puerta de ese cuartazo, Henaria Filipa pareció no inmutarse. Era una mujer estoica (aunque nadie sabía muy bien lo que era eso) Simplemente dijo:
-Tendré que hacer unas reformillas.
Y muy misteriosa le cerró la puerta en las narices a Maria Ángela.
- Así que aquí es donde trabajaba mi hermana- dijo pensativa- Bueno Tessa, tenemos trabajo que hacer. Aquí puede haber pistas sobre su secuestro. Reunelas todas, mételas en una bolsa de basura y tira el resto. Voy a darle un lavado de cara a todo esto. Y voy a encontrar a esa fresca.
Se abrió la puerta, y de la puerta salió una pierna, con un pie con un zapato de tacón que tenía pinta de ser caro. Y a esa pierna, a ese pie y a ese zapato le siguió una mujer toda ella vestida con ropa cara y con unas gafas de sol gigantescas en las que toda la facultad se reflejaba. A esa mujer le siguió otra con miles de notas entre sus manos y una calculadora.
Angela María se acercó, y solo le dio tiempo a decir: ¿con quien tengo el placer...? Cuando la mujer se puso a hablar, sin apenas reparar en ella.
-Soy la nueva profesora de fisiología aviar. Vengo a sustituir a la Dra. di Forbole.
-¿Pero quién es usted?- preguntó, incrédula, Maria Ángela
-Soy la Dra. di Forbole. Henaria Felipa di Forbole.
Maria Ángela no recordaba siquiera haberla contratado. Lo cierto es que llevaba un tiempo buscando una sustituta que diera la talla. Quien sabe si entre tantos papeles no habría firmado alguno sin reparar en lo que hacía.
-Y usted... ¿es doctora?- acostumbrada a la otra Dra. di Forbole no daba crédito a que esta fuera del mismo gremio.
-Que no le engañe mi atuendo- contestó Henaria Felipa- pues no hay mayor verdad, la belleza está en el interior. Esta de aquí es mi ayudante, Tessa Matti. Por favor, si fuera tan amable de guiarnos a mi despacho...
Maria Ángela se había quedado de piedra, pero mejor reiría el último. Cuando viera el cuchitril de la Dra. di Forbole, lleno de frascos de pollos, esa lo iba a flipar.
Sin embargo, cuando abrieron la puerta de ese cuartazo, Henaria Filipa pareció no inmutarse. Era una mujer estoica (aunque nadie sabía muy bien lo que era eso) Simplemente dijo:
-Tendré que hacer unas reformillas.
Y muy misteriosa le cerró la puerta en las narices a Maria Ángela.
- Así que aquí es donde trabajaba mi hermana- dijo pensativa- Bueno Tessa, tenemos trabajo que hacer. Aquí puede haber pistas sobre su secuestro. Reunelas todas, mételas en una bolsa de basura y tira el resto. Voy a darle un lavado de cara a todo esto. Y voy a encontrar a esa fresca.
Capítulo 21, Tercera Temporada: Ai de chan dou
Era de noche en Tulancia. Llegaba el buen tiempo y el cielo estaba claro y estrellado. Por esas fechas, cuando la Dra. di Forbole acababa de hacer el recuento de embriones de pollo de los jueves, le gustaba salir, tumbarse en el cesped de las facultad y mirar las estrellas sin más. A veces tenía momentos de ese tipo, de desconexión, en los que ni siquiera pensaba en el sexo (aunque luego lo negara), y entonces comenzaba a pensar en todos los misterios, y también soñaba que se iba al pais de nunca jamás...
Esa noche un chino bastante extraño, que se hací llamar Feng Sui y que trabajaba en la casa de Manuelo Parisio, había quedado con ella para venderle la fórmula magistral de un misterioso cocktail azul, secreto de sus antepasados, que podía hacer vomitar a todo aquel que lo probara. La Dra. di Forbole no podía esperar ese momento.
Por otro lado Maddalena Eufrasia se encontraba recogiendo el Aula de Habilidades, donde solía quedarse hasta tarde practicando su misterioso experimento con grillos de Nigeria. Cuando los grillos se emocionaban demasiado, tanto que la Dra. di Fórbole se sentía en pleno verano en plena hierba, Maddalena Eufrasia tenía que decirles:
-Calma grillos, recordad que estamo bajo advertencia del capitan Prince.
No sabía lo que significaba, pero acto seguido los grillos se calmaban, así que lo usaba descontroladamente.
Harta de tanto grillo salió a pasear en la noche, y tropezó de pronto con alguien, que derramó un líquido azul sobre ella al chocarse. Trató de sacudirse el vestido, y por eso no se dió cuenta hasta el final de que el que había derramado el líquido sobre ella era uno de los protagonistas de su peor pesadilla, uno de esos que la raptaba y la obligaba a tocar la flauta de por vida: un chino. Sin embargo, no sintió miedo, y eso la extrañó.
Por otro lado, Feng Sui se sintió supersorprendido: normalmente su misterioso cocktail hacía reaccionar a la gente al entrar simplemente en contacto con la piel, y a Magdalena Eufrasia ni siquiera le hizo suspirar. Por fin había encontrado a la chica ideal.
Se miraron con ojitos durante unos instantes, bajo la sestrellas, y después se fundieron en un casto beso, el beso del palmero, y tuvieron una conversación sobre pecado que nadie entendía, y aprovecharon la conversación para darse miles de besos más.
La Dra. di Forbole, experta en relaciones, la verdadera cupido del lugar, lo había planeado todo para que se encontraran. Esa noche dormiría tranquila... a ser posible en una cama de un metro de altura.
Esa noche un chino bastante extraño, que se hací llamar Feng Sui y que trabajaba en la casa de Manuelo Parisio, había quedado con ella para venderle la fórmula magistral de un misterioso cocktail azul, secreto de sus antepasados, que podía hacer vomitar a todo aquel que lo probara. La Dra. di Forbole no podía esperar ese momento.
Por otro lado Maddalena Eufrasia se encontraba recogiendo el Aula de Habilidades, donde solía quedarse hasta tarde practicando su misterioso experimento con grillos de Nigeria. Cuando los grillos se emocionaban demasiado, tanto que la Dra. di Fórbole se sentía en pleno verano en plena hierba, Maddalena Eufrasia tenía que decirles:
-Calma grillos, recordad que estamo bajo advertencia del capitan Prince.
No sabía lo que significaba, pero acto seguido los grillos se calmaban, así que lo usaba descontroladamente.
Harta de tanto grillo salió a pasear en la noche, y tropezó de pronto con alguien, que derramó un líquido azul sobre ella al chocarse. Trató de sacudirse el vestido, y por eso no se dió cuenta hasta el final de que el que había derramado el líquido sobre ella era uno de los protagonistas de su peor pesadilla, uno de esos que la raptaba y la obligaba a tocar la flauta de por vida: un chino. Sin embargo, no sintió miedo, y eso la extrañó.
Por otro lado, Feng Sui se sintió supersorprendido: normalmente su misterioso cocktail hacía reaccionar a la gente al entrar simplemente en contacto con la piel, y a Magdalena Eufrasia ni siquiera le hizo suspirar. Por fin había encontrado a la chica ideal.
Se miraron con ojitos durante unos instantes, bajo la sestrellas, y después se fundieron en un casto beso, el beso del palmero, y tuvieron una conversación sobre pecado que nadie entendía, y aprovecharon la conversación para darse miles de besos más.
La Dra. di Forbole, experta en relaciones, la verdadera cupido del lugar, lo había planeado todo para que se encontraran. Esa noche dormiría tranquila... a ser posible en una cama de un metro de altura.
jueves, 8 de octubre de 2009
Capítulo 1 Cuarta Temporada: a través del espejo
Rodolfo Maher se encontraba en su casa del Column Neigborhood en Tulancia viendo su programa favorito, la telenovela Love Thrill, la clásica serie llena de tópicos sobre adolescentes, venganzas, gente en coma y hermanos secretos. En realidad siempre negaría que le gustara Love Thrill, no permitiría que sus amigos se enteraran de que veía una telenovela.
Justo en el momento en que Beyonce estaba a punto de liarse con Ashton Kutcher en su laboratorio llamaron a la puerta, y Rodolfo Maher tuvo que levantarse con muca rabia porque ese era un momento bastante crucial de la serie. Cuando abrió la puerta apenas podía dar crédito a sus ojos: delante de él estaba la mismísima Elisa Antonia. El shock fue tal que no sabemos si por la tensión acumulada o en homenaje a la susodicha, Rodolfo Maher se desmayó.
Despertó a las horas, en su cama, y lo primero que vió al abrir los ojos fue de nuevo la cara de Elisa Antonia frente a él. Seguramente al fin le había vencido la locura, estaba empezando a ver muertos.
-A mi también me pasa a menudo, lo de desmayarme- dijo la muchacha- creo que viene de familia
-¡Elisa Antonia!- exclamó Rodolfo Maher- ¡Varios médicos forenses acreditaron que estabas muerta, yo mismo vi como quemaban tu cuerpo con otra serie de testigos preenciales y un notario, y como incineraban cualquier muestra posible de ADN con la que te pudieran clonar! Eres claramente una alucinación hipnopómpica.
-No soy Elisa Antonia, soy Eloisa Tania, su hermana secreta. Yo pensaba que era huérfana, y durante toda mi vida me he dedicado a viajar por el mundo ayudando a los necesitados. Hace 6 meses me encontraba en el Amazonas, vacunando tribus aborígenes, cuando me llegó una carta misteriosa de una mujer que decía ser mi madre y hablaba de una tal Elisa Antonia. Cuando busqué el nombre en internet encontré los artículos del Tulancia Times que hablaban sobre el día que murió mi hermana, así que decidí ponerme en camino hacia Tulancia para desentrañar todo este misterio y conocer mis orígenes. Nunca pensé que tardaría tanto en llegar, pero mi GPS no ha parado de recalcular rutas desde que salí de la amazonia.
-Ya me encuentro bastante más recuperado- dijo Rodolfo Maher- ¿qué te parece si seguimos hablando de esto mientras tomamos algo?
Acudieron al restaurante Il Gratisso, donde se encontraba como siempre Alberto Gino, canturreando, Carmelina Explota Misplo y una nueva empleada contratada desde la desaparición de Vitorino della Constanza, Elena Augusta de la Planicie.
Elena era la hermana de Jackipieto Juludrini. Ambos habían pasado un año en un programa de protección de testigos en Madagascar tras dar pistas clave en la investigación del detective Villarino que incriminaban a Oscario Luis Alfredo. Ahora que Oscario estaba en la cárcel los hermanos habían podido volver a Tulancia tranquilos.
-Aquí las cosas han cambiado mucho desde que murió tu hermana- dijo Rodolfo Maher mientras comía comida china que se había traido de un restaurante cercano. El 52% de los derechos sobre Universidad de Tulancia fue adquirido por la terrateniente Maria Angela Matachaning, que decidió poner fin a la oleada de crímenes y convertir la facultad de medicina en un lugar de élite para gente pija. Poco conseguimos superar la sitación a base de vestirnos con ropa de marca y alargar las eses en nuestras palabras. Fue muy duro, pero lo cierto es que desde entonces no ha habido ningún altercado. Aún así echo de menos aquellos momentos en los que junto con tu hermana nos dedicábamos a tratar de buscar la solución a miles de crímenes sin resolver. Ahora, con el estricto control de la directora Matachaning sería imposible realizar pesquisas.
-Quizá sería más divertido si cabe-dijo Eloisa Tania- y yo tengo un nuevo misterio- y sacó el colgante que había recibido en la carta hacía 6 meses y enseñó el mensaje que contenía a Rodolfo Maher, desvelando así el único secreto que Elisa Antonia le había guardado al que fuera su amor platónico.
Justo en el momento en que Beyonce estaba a punto de liarse con Ashton Kutcher en su laboratorio llamaron a la puerta, y Rodolfo Maher tuvo que levantarse con muca rabia porque ese era un momento bastante crucial de la serie. Cuando abrió la puerta apenas podía dar crédito a sus ojos: delante de él estaba la mismísima Elisa Antonia. El shock fue tal que no sabemos si por la tensión acumulada o en homenaje a la susodicha, Rodolfo Maher se desmayó.
Despertó a las horas, en su cama, y lo primero que vió al abrir los ojos fue de nuevo la cara de Elisa Antonia frente a él. Seguramente al fin le había vencido la locura, estaba empezando a ver muertos.
-A mi también me pasa a menudo, lo de desmayarme- dijo la muchacha- creo que viene de familia
-¡Elisa Antonia!- exclamó Rodolfo Maher- ¡Varios médicos forenses acreditaron que estabas muerta, yo mismo vi como quemaban tu cuerpo con otra serie de testigos preenciales y un notario, y como incineraban cualquier muestra posible de ADN con la que te pudieran clonar! Eres claramente una alucinación hipnopómpica.
-No soy Elisa Antonia, soy Eloisa Tania, su hermana secreta. Yo pensaba que era huérfana, y durante toda mi vida me he dedicado a viajar por el mundo ayudando a los necesitados. Hace 6 meses me encontraba en el Amazonas, vacunando tribus aborígenes, cuando me llegó una carta misteriosa de una mujer que decía ser mi madre y hablaba de una tal Elisa Antonia. Cuando busqué el nombre en internet encontré los artículos del Tulancia Times que hablaban sobre el día que murió mi hermana, así que decidí ponerme en camino hacia Tulancia para desentrañar todo este misterio y conocer mis orígenes. Nunca pensé que tardaría tanto en llegar, pero mi GPS no ha parado de recalcular rutas desde que salí de la amazonia.
-Ya me encuentro bastante más recuperado- dijo Rodolfo Maher- ¿qué te parece si seguimos hablando de esto mientras tomamos algo?
Acudieron al restaurante Il Gratisso, donde se encontraba como siempre Alberto Gino, canturreando, Carmelina Explota Misplo y una nueva empleada contratada desde la desaparición de Vitorino della Constanza, Elena Augusta de la Planicie.
Elena era la hermana de Jackipieto Juludrini. Ambos habían pasado un año en un programa de protección de testigos en Madagascar tras dar pistas clave en la investigación del detective Villarino que incriminaban a Oscario Luis Alfredo. Ahora que Oscario estaba en la cárcel los hermanos habían podido volver a Tulancia tranquilos.
-Aquí las cosas han cambiado mucho desde que murió tu hermana- dijo Rodolfo Maher mientras comía comida china que se había traido de un restaurante cercano. El 52% de los derechos sobre Universidad de Tulancia fue adquirido por la terrateniente Maria Angela Matachaning, que decidió poner fin a la oleada de crímenes y convertir la facultad de medicina en un lugar de élite para gente pija. Poco conseguimos superar la sitación a base de vestirnos con ropa de marca y alargar las eses en nuestras palabras. Fue muy duro, pero lo cierto es que desde entonces no ha habido ningún altercado. Aún así echo de menos aquellos momentos en los que junto con tu hermana nos dedicábamos a tratar de buscar la solución a miles de crímenes sin resolver. Ahora, con el estricto control de la directora Matachaning sería imposible realizar pesquisas.
-Quizá sería más divertido si cabe-dijo Eloisa Tania- y yo tengo un nuevo misterio- y sacó el colgante que había recibido en la carta hacía 6 meses y enseñó el mensaje que contenía a Rodolfo Maher, desvelando así el único secreto que Elisa Antonia le había guardado al que fuera su amor platónico.
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